|
||||
| Finaliza con gran fruto el Interas 2010 |
|
Una gran experiencia vocacional para muchachas
Religiosas miembros de la Comisión Diocesana para la Vida Consagrada (CODIVICO) tuvieron en sus manos la responsabilidad de acompañar a cada una de las jóvenes "en el discernimiento de su propia vocación, para que logre hacer una opción clara, libre y comprometida por Cristo" -según versó el objetivo del Interas-, ya fuese en la vida consagrada activa o contemplativa, en su consagración como laicas solteras o el matrimonio cristiano.
Por su parte las jóvenes, la mayoría de ellas provenientes de las parroquias de la Arquidiócesis e incluso de lugares como Torreón, Coah., o el Distrito Federal, y cuyas edades oscilaron entre los 16 y los 30 años, tuvieron la oportunidad de conocer cada uno de los carismas de las Órdenes y Congregaciones religiosas que este año pudieron participar en el Interas; entra éstas: Adoratrices Perpetuas (AP), Carmelitas Descalzas (OCD), Oblatas Eucarísticas (OESM), Siervas de los Pobres (SDP), Hermanas de la Caridad del Verbo Encarnado (CCVI), Maestras Católicas (MCSC), Franciscanas de Cristo Pobre (MFCP), Hermanas Canossianas (FdCC), las recientemente llegadas Misioneras de la Divina Providencia (MHDP), las anfitrionas hijas del P. Yermo (SSCJP), además de dos grupos de laicas consagradas: las Del Prado y la Asociación de Laicas Misioneras. Muy importante fue también el testimonio del matrimonio Rodríguez Chavira, así como la colaboración de la Dra. Carmen Alicia Velarde para que todo saliera a pedir de boca.
Una gran sorpresa para religiosas y jovencitas fue la visita del Sr. Arzobispo Don Constancio Miranda Weckmann, quien conversó con ellas sobre su labor pastoral y, por supuesto, sobre su llamado al sacerdocio, además de tomarse la insustituible foto del recuerdo.
La Hna. Olga Estrada, coordinadora general, señaló para Notidiócesis que este Interas estuvo marcado por una gran madurez en las participantes ya que, a diferencia de otros años, la mayoría de las muchachas estaban comprometidas en ministerios parroquiales ya fuera como catequistas, grupo de jóvenes, liturgia, coro, etc., de manera que ya llevaban un poco más de camino recorrido en el servicio al Señor. Por tanto, no fue sorpresa pero sí una enorme satisfacción el que al concluir el Interas doce jovencitas eligieran resueltamente pertenecer a una de las congregaciones ahí presentes, en tanto que otras más solicitaran un acompañamiento personal
Una de las jóvenes participantes, Andrea Cano de 18 años de edad, compartió que este fue su cuarto Interas, y que no obstante vivir en el D.F. y que su madre no esté muy de acuerdo con que participase en este tipo de actividades, ella ya tomó una decisión: finalizando en diciembre su 6º semestre de preparatoria, volverá a Chihuahua para quedarse definitivamente en la Orden de Carmelitas Descalzas. "Encontré lo que buscaba, el carisma con el que me identifico porque es muy bello, es mucho sacrificio por amor a Dios y a su Iglesia, en el silencio", expresó.
¡Enhorabuena por nuestras religiosas!
Todas las imágenes en el siguiente link: http://www.notidiocesisenimagenes.arquichi.org.mx/thumbnails.php?album=253 |
| Actualizado ( Lunes, 19 de Julio de 2010 15:55 ) |




Aunque en números pudieron ser pocos los días para reflexionar y discernir, fue mucha la semilla sembrada en el corazón de las más de ochenta jovencitas que participaron con gran entusiasmo en la edición 2010 del Interaspirantado, actividad vocacional mejor conocida como Interas, llevada a cabo del 5 al 9 de julio en la Casa Provincial de las religiosas Siervas del Sagrado Corazón de Jesús y de los Pobres (SSCJP), en la Col. Aeropuerto.
No podía faltar en el Interas la Eucaristía diaria, para cuya celebración participaron en diferentes días los padres Alejandro Corte y Ángel Malaina, OAR, siendo también valiosísimo el apoyo que recibieron las religiosas por parte del P. Hipólito Gutiérrez, S. de J., vicario diocesano para la Vida Consagrada, quien dedicó esos días varias horas al confesionario. 
con miras a optar por la vida consagrada; así, según la comunidad religiosa, cada una de las muchachas llevará un proceso o vivirá un tiempo de experiencia, a fin de que no por el entusiasmo del momento sino libre, clara y responsablemente, confirmen su opción de ser por siempre esposas místicas de Cristo. 